Cuando se produce un impacto lateral, los riesgos aumentan,
porque no hay ni "espacio" ni "carrocería" para amortiguar el golpe y
eventualmente proteger al niño.
Es por eso que se recomienda siempre sentar al niño en el medio, precisamente
para evitar esa situación.
Cuando se produce un impacto, lo primero que sucede es que la cabeza se sacude
violentamente hacia un lado, golpeando la ventana.
Es por eso que se hace muy importante que la butaca esté preparada para el Side
Impact, o Impacto Lateral, con extensiones que eviten que la cabeza golpee el vidrio.